Mesa de centro rectangular de diseño fijo es la opción definitiva para quienes buscan una pieza sólida, equilibrada y con una estética visual impecable. Al prescindir de mecanismos internos, este modelo destaca por la pureza de sus líneas y una superficie continua que realza la veta y el color de la madera. Su soporte se define por unas patas metálicas inclinadas, una base de inspiración retro-industrial que aporta una sensación de ligereza y dinamismo, garantizando al mismo tiempo una estabilidad máxima para el uso diario.
Entendemos que cada salón tiene sus propias dimensiones, por lo que ofrecemos esta pieza en dos medidas disponibles: la versión de 100 x 50 cm, ideal para espacios más recogidos o sofás de dos plazas, y la de 115 x 60 cm, diseñada para salones amplios que requieren una superficie de apoyo generosa. Sea cual sea la opción elegida, la mesa mantiene sus proporciones elegantes y su capacidad para convertirse en el eje central de tu zona de descanso.
La personalización sigue siendo el pilar de nuestra colección, permitiendo a tu cliente elegir el acabado de las patas inclinadas en blanco o negro, creando el contraste perfecto con cualquiera de nuestros cuatro tonos de madera para la tapa. Es una pieza versátil y robusta, pensada para resistir el paso del tiempo y aportar un toque de diseño arquitectónico a cualquier hogar, desde los ambientes más nórdicos hasta los más contemporáneos.


























